Doble limpieza coreana

By Maca Fdez - junio 17, 2013




Cuando empezamos a cuidarnos la piel, la limpieza es uno de esos hábitos que no pueden fallar. Da lo mismo cuán cansados estemos, lavarse la cara todos los días antes de dormir es lo básico si buscamos mejorar la apariencia de nuestra piel. 

Personalmente este es un hábito que tengo desde muy joven ya que crecí mirando cómo mi mamá se limpiaba la cara todas las noches en el baño, así que nunca ha sido algo difícil de imitar. E incluso, cuando salgo y me quedo a dormir en otra casa, o si llego de madrugada a la mía, no me puedo ir a dormir tranquila sintiendo que mi cara sucia, mucho menos si estuve en un lugar cerrado con personas fumando . 

Y bueno, pasa que en Corea el método de la limpieza no es lavar la cara con un jaboncito y nada más. Obviamente no es una regla que cumplan todas las personas, pero las que sí están interesadas en el cuidado de la piel utilizan mucho el método de la doble limpieza.

¿Y qué es esto de la doble limpieza?
Básicamente  se trata de utilizar 2 productos de diferentes texturas/fórmulas para remover las distintas impurezas que acumulemos en nuestra piel con su semejante. Esto, con el objetivo de prevenir cualquier tipo de imperfección, ya sea la aparición de puntos negros o granitos, entre otros. Pero también para mantener una piel saludable y ayudar a que nuestro sérum o crema puedan funcionar mucho mejor.


1) El primer paso de este método corresponde a una LIMPIEZA CON ACEITE (o cleansing oil).
Este tipo de limpiadores dicen que nos ayudarán remover todos las impurezas o residuos oleosos de nuestra piel tales como el sebo que acumulamos naturalmente en el día, los restos de de maquillaje, la contaminación y también los residuos que nos dejan los protectores solares.

Este paso se recomienda para todo tipo de piel, incluso en aquellos rostros más grasos ya que al contrario de lo que podríamos pensar, un buen limpiador en aceite también tiene como objetivo ayudar a controlar la grasitud del rostro de manera súper gentil. 

Estas fórmulas son especiales para la limpieza de rostro y no es lo mismo que usar aceite natural directamente en la piel. De hecho una de sus grandes ventajas, es que tras masajear con el aceite directamente en la piel, una vez que se les agrega agua tibia para enjuagar, el producto emulsionará y se convertirá en una especie de "leche limpiadora" que no deja absolutamente ningún residuo graso en el rostro. 

¿Se han fijado cuando lavamos un sartén en el que usamos mucho aceite y el agua resbala?
Bueno, este método busca evitar eso a través de una limpieza con fórmulas específicas que sean capaces de remover sus semejantes con mucha más facilidad, es decir, remover lo oleoso con lo oleoso y lo acuoso con lo acuoso. 

2) Como segundo paso tenemos a la LIMPIEZA ACUOSA. Aquí entran nuestros jabones de siempre ya sea en formato espumoso o los tipo gel. Este paso se realiza inmediatamente después de usar el aceite de limpieza para que podamos quitar cualquier suciedad que nos haya quedado en la piel, o también el sudor por ejemplo. 

Cuando usamos este tipo de limpiadores, hay que ser cuidadosos con la cantidad para no resecar la piel. Así mismo, se recomienda siempre hacer la espuma (en caso que tu jabón haga) directamente en las manos para luego llevar al rostro. 

Yo aún no lo pruebo, pero estoy súper curiosa así que apenas pueda lo intentaré. 
Se recomienda hacerlo a diario, o al menos siempre antes de ir a dormir.

¿Ustedes ya lo conocían?






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